Ha llegado el momento, en menos de 24 horas llega el “reset” de mundo que la cultura Maya predijo y que durante todo el año ha estado marcando con una cuenta regresiva a través de su perfil en Twitter.
Muchas de las más grandes incógnitas de la humanidad no han sido resueltas aún: “hay vida más allá”, “existen Nessi y el Yeti”, “quien es la madre de los hijos de Ted Mosby” y una larga lista de cosas que habríamos preferido saber antes de morir.
Por otro lado, crece la curiosidad: ¿Cómo será la cosa? ¿Cuál de las múltiples, variopintas y extrañas formas de aniquilación hollywoodense experimentaremos?
Hace dos días que me desvelé por estar pensando en los Mayas, me decidí a analizar cuál es la mayor probabilidad para el exterminio y pensé que con cada día que nos acercamos al final, se iban reduciendo las posibilidades de que todo sucediera con, por ejemplo, un virus mundial que convirtiera a la gente en zombi, porque si algo nos han enseñado “The Walking Dead” y “Residen Evil” es que esas cosas no pasan de repente, se lleva un tiempecito que nos infectemos los unos a los otros y se siembre el correspondiente caos, para que fuese una opción, hoy día 20 ya la mitad de personas que conocemos tendrían que ser zombis, por tanto, posibilidad descartada.
¿Y el meteorito? Pues en las pelis suele saberse si algo va a caer hasta con tres meses de antelación y nadie ha dicho nada, por otro lado, la NASA se está esforzando más de lo habitual en desmentir a los Mayas (recuerda lo que pasa en “el núcleo”) y como USA es un país experto en “teorías de la conspiración” hay que estar atento, atento a que no hay nada que hacer porque si tienen sus arcas (2012) y sus naves (Impacto profundo) por lo menos a mi casa no ha llegado ningún ticket.
¿Aliens? Es nuestro fin, porque Will Smith es rico y estadounidense, ergo tiene billete y Tom Cruise practica la cienciología, la cual no conozco pero algo me dice que tendrán su bunker en algún lado y no creo que Sigourney Weaver nos socorra. Por otro lado los que tienen ganas de un encuentro del tercer tipo morirán felices y sabiendo que ellos tenían razón.
Para mí la posibilidad más coherente e indolora es que se revele el sol, así de repente, sin que nadie se lo espere rollo “Sunshine” o “Señales del futuro”, un resplandor y listo, simple y sin dolor. (Si sucede, que así sea)
Hay dos cosas que he visto en las pelis que pueden marcar la diferencia: una es saber nadar y la otra saber conducir, quien no sabe ninguna, o quienes sólo una como en mi caso, estamos feos.
Sería conveniente darse un paseíto por el supermercado y “por si acaso” hacerse con cosas útiles y de primera necesidad, de esas que nos podrían salvar la vida, Dani Rubio escribió un interesante post que nos da pistas de en que marcas invertir hoy, por otro lado está el hecho de que en medio de la desesperación se suele presentar un saqueo e ir al súper saldría gratis, yo me voy a esperar hasta mañana porque tengo un Mercadona cerca y un palo de hierro en el trastero.
Esperamos.
Ante nuestro posible mañana, sería bonito vivir nuestros últimos días acercándonos a nuestros seres queridos, pidiendo perdón, orando a Cristo (o Buda, o Alá o Jebús), hacer por última vez las cosas que más nos gustan, hacer aquellas que nunca hemos hecho o al más puro estilo Britney “Keep on Dancing ‘til de world ends”
Georgina
@GeorginaMarce
P.d.: Por favor, si hay posibilidades de supervivencia que cada uno salve un libro o pieza de arte, podremos vivir sin muchas cosas pero necesitamos patrimonio.
P.d.2: Llévate al perro, también es familia.





















